sábado, 20 de abril de 2013

Polito va de fiesta

El viernes 19 de Abril celebrábamos en el cole la Fiesta del Libro y la Familia. La AMPA me propuso que colaborase con ellos haciendo un cuentacuentos y allí estuve. Con la ayuda de Elena, la biblioteca se transformó durante un rato en todo un universo por el que viajaba Polito, con o sin nave.

A los peques, que ya conocían a Polito, les gustó recordar el viaje a la estrella cochina. Repasamos la hora del baño y nos buscamos las cosquillas, probamos a lavarnos la espalda y demostramos que éramos perfectamente capaces de jabonarnos el culo. 

Después les conté una vieja historia de Polito en la que visita el planeta Membrillo y que es una historia muy apropiada para la hora de la merienda. Y para terminar, me ayudaron con las ilustraciones. Fue un rato muy divertido, a pesar de que la música y los castillos hinchables nos llamaban desde el patio.

Estos son algunos de los dibujos que hicieron los niños, que además se llevaron un tatoo color azul de Polito y su nave.



domingo, 23 de diciembre de 2012

Para pedir a los Reyes


Historia de una gota. Escrito por Juan Kruz e ilustrado por Lorena Martínez. Editado por República Kukudrulu. Un libro precioso. (A partir de 7 años).



El cuento del carpintero, de Iban Barrenetxea. Publicado por A buen paso. Unas ilustraciones fantásticas. (A partir de 6 años).


La fuga, de Pascal Blanchet. Publicado por Barbara Fiore. Un libro sin palabras lleno de Jazz. (A partir de 12 años).


Pintores, de Seung-yeoun Moon y Suzy Lee. Publicado por Libros del Zorro Rojo. No hay nada más divertido que una caja de acuarelas y un pincel. (A partir de 3 años).

viernes, 9 de noviembre de 2012

Daniela recomienda...

Daniela tiene 4 años y este es uno de sus libros favoritos para irse a la cama. No me extraña...

Escrito por Santi Balmes e ilustrado por Lyona, nos cuenta la historia de Martina, una niña a la que le da miedo irse a dormir porque piensa que hay monstruos bajo el suelo.

Buscadlo en vuestra librería, es muy divertido.

Datos para los papás:

Editorial: Principal de Libros
ISBN: 978-84-938978-8-8
Formato: 20 x 20 cm.
Páginas: 32
Precio: € 13.50

martes, 10 de julio de 2012

El gallito en la valla, por Víctor Vergara

El gallito en la valla.  óleo sobre madera.  Víctor V.



El gallito en la valla 
galleando me pregunta
-cuando yo pasaba-
que adónde iba,
mientras la luna brillaba.
Que yo sólo caminaba
porque a mi niña,
a donde vaya, ya no le importa,
y que antes sí le importaba.
Que andaba perdido
por el camino de la retama.
Dio un saltito cortito
junto a los árboles azules
y carraspeó con la garganta.
Era casi la hora de dar la hora,
y la hora le obligaba, me dijo.
Marcheme caminito adelante
en dirección al castillo,
donde la brisa siempre se respira.
Y saltando de valla en valla
me acompañó
hasta el final del caminito,
donde volvió a carraspear
¡cuacacuacaca!
antes de cacarearme gentil
un ¡hasta mañana!

jueves, 7 de junio de 2012

UN FORÚNCULO EN LA NARIZ DEL SOL - Un poema ilustrado de Víctor Vergara



Hoy amaneció  el rey sol 
enojado y aturdido.
Gritó mudo al universo: 
-¡Un forúnculo feo
en mi rostro luminoso !.
¡oh, por dios!.
Y no tengo manos para estallarlo
igual que cuando era un adolescente
hace miles de milenios.
Menos mal que no volveré a padecerlo 
hasta que pasen 105 años.

Era Venus que, como un confeti negro,
paseaba travieso delante de sus narices
saludando a todo el escenario.




V.

Noticia (AQUÍ)

martes, 1 de mayo de 2012

Aprobado más dos - Un cuento de Gianni Rodari

- Socorro, socorro -grita huyendo un pobre Diez.
- ¿Qué hay? ¿Qué te pasa?
- ¿Pero es que no lo veis? Me persigue una Resta. Si me alcanza, estoy perdido.
- Anda, perdido…

Dicho y hecho: la Resta ha atrapado al Diez y le salta encima repartiendo estocadas con su afiladísima espada. El pobre Diez pierde un dedo, y luego otro. Afortunadamente para él pasa un coche extranjero así de largo; la Resta se vuelve un momento para ver si conviene acortarlo y el buen Diez puede tomar las de Villadiego, desapareciendo por un portal. Pero ahora ya no es un Diez: sólo es un Ocho y además le sangra la nariz.

- Pobrecito, ¿qué te han hecho? Te has peleado con tus compañeros, ¿verdad?
“Mi madre, ¡sálvese quien pueda!”, se dice el Ocho.

La vocecilla es dulce y compasiva, pero se trata de la División en persona. El desafortunado Ocho balbucea “buenas tardes” con voz débil e intenta volver a la calle, pero la División es más ágil y de un solo tijeretazo, ¡zas!, le corta en dos trozos: Cuatro y Cuatro. Uno se lo mete en el bolsillo, pero el otro aprovecha la ocasión para escapar, regresa corriendo a la calle y sube a un tranvía.

- Hace un momento era un Diez -llora- y ahora, miradme. ¡Un Cuatro!

Los estudiantes se alejan precipitadamente; no quieren saber nada con él. El tranviario murmura:

- Ciertas personas deberían tener por lo menos el buen sentido de ir a pie.
- ¡Pero no es culpa mía!- grita entre sollozos el ex Diez.
- Sí, claro, la culpa es del gato. Todos dicen lo mismo.

El Cuatro baja en la primera parada, colorado como un sillón colorado. ¡Ay! Ha hecho otra de las suyas: ha pisado a alguien.

- ¡Disculpe, disculpe señora!

Pero la señora no se ha enfadado; es más, sonríe. Vaya, vaya, ¡si es ni más ni menos que la Multiplicación! Tiene un corazón así de grande y no soporta ver infelices a los demás: se sienta y multiplica al cuatro por tres, y he aquí un magnífico Doce, listo para contar una docena de huevos completa.

- ¡Viva! -grita el Doce-, ¡estoy aprobado! Aprobado más dos.